Metodología
Para llevar a cabo
todos esos contenidos tenemos que tener en cuenta la metodología que sigue el
docente, es decir, las formas de actuación que llevan a conseguir la finalidad
educativa en las tareas motrices.
La asignatura de
Educación Física es una de las asignaturas más prácticas que se les imparte a
los niños en la escuela, además de teórica. Por tanto, dentro de las estrategias
metodológicas de esta asignatura podemos encontrar tanto estrategias en la práctica
como en las técnicas de enseñanza.
A.
Estrategias en la práctica
Dentro de la práctica
existen diferentes tipos de estrategias que el docente puede seguir para organizar
la progresión en los aprendizajes específicos de las tareas motrices.
Para esta unidad didáctica
hemos considerado que la estrategia más conveniente es la analítica, ya que
esta consiste en descomponer el gesto en partes. Existen tres tipos de
estrategia analítica; nosotros nos centramos en la progresiva que descompone el
gesto en partes, empezando con la acción más simple y progresivamente se le irá
añadiendo acciones más complejas hasta realizar el ejercicio completo.
B.
Técnicas de enseñanza
Para llevar a cabo el
proceso de enseñanza existen diferentes formas de comunicar la información,
pasando desde el profesor como la máxima directividad dentro de una sesión
hasta la máxima autonomía del alumnado. Así pues, distinguimos distintos
estilos de enseñanza. Para esta unidad didáctica en concreto, emplearemos sobre
todo técnicas basadas en el descubrimiento del propio alumnado, y dentro de estas,
nos serviremos principalmente del descubrimiento guiado. De esta forma, la
tarea es preparada e introducida por el docente, durante la realización el
alumnado es guiado de forma que le permita cierta libertad para descubrir por sí
mismo, y al finalizar siempre se realizará un feedback alumnado-profesor para
reflexionar acerca de lo trabajado y de las situaciones vividas durante la
clase.
C.
Organización espacial.
En cuanto a los
recursos espaciales, sería conveniente realizar estas actividades en el
gimnasio de la escuela, ya que suele ser un espacio amplio, cubierto y con
suelos lisos, donde los alumnos puedan realizar los ejercicios de salto de
forma más segura sin temor a causarse lesiones por irregularidades del terreno.
Además, es importante que sea de grandes dimensiones para guardar los espacios
de seguridad necesarios.
D.
Organización temporal.
Dentro de cada sesión
existen diferentes tipos de organización temporal:
En primer lugar
tenemos el tiempo útil y funcional, es decir, la duración de cada sesión, que
en nuestro caso será de 55 minutos.
Dentro de este tiempo
funcional clasificaremos el tiempo de la siguiente manera:
-
Tiempo disponible
para la práctica: en este periodo de tiempo debemos tener en cuenta el empleado
en alguna actividad de aprendizaje, puesto que el tiempo de desplazamiento del
aula al gimnasio y viceversa, así como el de aseo y asamblea, no entrarían dentro
de este apartado.
-
Tiempo de compromiso
motor: este periodo solo abarca aquellos minutos dedicados a la actividad física.
Por lo tanto, las explicaciones del docente, así como los tiempos de preparación
y espera entre las actividades y dentro de las mismas quedarían descartados.
-
Tiempo empleado en la
tarea: Dentro del tiempo útil de la sesión se realizan distintas actividades, la
duración de cada una de ellas es el tiempo empleado en la tarea.
Todas estas
diferenciaciones temporales varían dependiendo del tipo de actividad, de
alumnado y las características personales de cada momento. Así pues, dentro de
la organización de la unidad didáctica se establecerá una estimación temporal
para cada uno de los apartados mencionados que, una vez llevados a la práctica,
probablemente variarán debido a las circunstancias del momento.
E.
Organización del alumnado.
Además de la organización
temporal, dentro de cada actividad hay que tener en cuenta la organización del
alumnado, para sacar el máximo provecho de cada tarea y así evitar los tiempos
de espera, la distracción de los estudiantes, así como la repetición de las
explicaciones por no haber establecido la organización adecuada.
Podemos distinguir
dos criterios de organización del alumnado:
-
Según su distribución: esta organización hace referencia a las formas de agrupar al alumnado dependiendo del tipo de actividad que llevemos a cabo. En algunos casos será conveniente que realicen la actividad toda la clase en su conjunto al mismo tiempo (grupo masivo). En otros, dividirla en dos grandes grupos (grupo en dos mitades) para practicar deportes de equipo como futbol, baloncesto, etc. O, en otras ocasiones, será recomendable dividirla en grupos más pequeños (tríos, parejas, individual, etc.) para aprovechar al máximo el tiempo y evitar los tipos de espera.
Según su distribución: esta organización hace referencia a las formas de agrupar al alumnado dependiendo del tipo de actividad que llevemos a cabo. En algunos casos será conveniente que realicen la actividad toda la clase en su conjunto al mismo tiempo (grupo masivo). En otros, dividirla en dos grandes grupos (grupo en dos mitades) para practicar deportes de equipo como futbol, baloncesto, etc. O, en otras ocasiones, será recomendable dividirla en grupos más pequeños (tríos, parejas, individual, etc.) para aprovechar al máximo el tiempo y evitar los tipos de espera.
-
Según su ubicación: dependiendo
del tipo de actividad que se vaya a realizar será aconsejable organizar al
alumnado de una manera u otra para captar mejor su atención, transmitir de una
forma más clara la información y permitir la máxima participación. De esta
forma, podríamos organizar al alumnado formando un círculo, semicírculo, un
cuadrado, una fila, por grupo de trabajo.